Oct 26 2009
Mosquito
No me molestes mosquito que me tienes frito…Mira como me has dejado las piernas y los brazos y el cuello, caramba, caramba mosquito, vete a otro sitio, ya está bien !Que me tienes frito!
Oct 26 2009
No me molestes mosquito que me tienes frito…Mira como me has dejado las piernas y los brazos y el cuello, caramba, caramba mosquito, vete a otro sitio, ya está bien !Que me tienes frito!
Oct 12 2009
Una bala traspasó el cristal del salón, dejando un perfecto agujero irradiado, y dio certera en mitad de la frente; no exactamente en el centro geométrico, si no un poco elevada, mínima mente más cerca del cráneo que de las cejas, pero equidistante a lo ancho.
Una bala de agua y delirio; de paja, de aceite, de tierra, de oxígeno, de llama.
Disparada justo cuando la intersección de la crucecita en blanco y negro de la mira telescópica estaba en el punto escogido, estoy seguro. Y me atravesó el frontal hasta quedar alojada en el cerebro.
Se lo expliqué al policía pero no me creyó además, el cristal se auto reconstruyó no sé cómo, y no habían pruebas. Denuncia inútil, dijo.
Y al médico, pero no tenía herida, ni señal… “ No se ve nada, ni un rasguño, ni siquiera una contusión…Lo siento, no le puedo ayudar…A menos que le proponga para un encefalograma ¿Quiere?” No, no; no hará falta…Gracias, contesté.
Y a la psicóloga del ayuntamiento con la que tuve otros encuentros por distintos motivos.
Ella me creyó:
- No ocurrió antes, nadie me contó algo así, pero si lo dices tú, te creo…¿Te molesta, sientes alguna perturbación, duermes bien?
- Creo que estoy mejor, no lo entiendo Carmina, pero estoy más tranquilo desde ese día, y duermo mejor, sí…Lo único extraordinario es que vivo los sueños muy intensos, y aunque me manejo en ellos mejor que en la vida real, me inquieta que desde entonces veo distorsionado el mundo y la vida cotidiana, ¿Puede que me esté afectando lentamente?
- Podría ser, pero te veo lúcido, puede que la bala fuese además de luz, ¿No viste una estela como un relámpago?
- No, no vi nada. Estaba sentado en mi sillón frente a las correderas que dan al balcón, meditando, y con los ojos cerrados; supe lo que había de inmediato con el impacto, entendí perfectamente lo que llevaba, pero sin ver nada…Aunque diría que iba todo en un casquillo.
- Bueno, queda tranquilo, quizá fue una bala de luz impresa…
No te preocupes, estás muy bien. De todos modos vuelve si me necesitas o notas algún nuevo efecto, pero de momento te veo, insisto, muy lúcido.
- Gracias Carmina, has sido un gran alivio.
-Gracias a ti, sabes que me gusta oírte; vuelve cuando quieras…
Y sí, me quedé aliviado, soy así, con que alguien me crea, aunque no me entienda del todo, me siento reconfortado, y útil para desenvolverme; y ahora, después del balazo, me parece entender menos el mundo, es verdad, pero descanso mejor; disfruto más los sueños y los símbolos, y dejo transcurrir más relajado los días…
Sep 13 2009
En una de las bodas en que convirtió agua en vino exquisito, cuando se habían bebido el regular, se le acercó uno de los que había borrachitos, y por detrás según llegaba brindó levantando la voz:
- ¡A tú salud, Jesús¡ ¡Esto es buen vino! Dando un sorbo al cuenco recién servido.
Le puso una mano en el hombro, se arrimó a su oído derecho, y le preguntó:
- ¿Dime la verdad, ¿Tú qué practicas?
- La compasión amigo - Le contestó el Mesías girado, viéndole el perfil- ¿Qué te parece? .
El borracho se quedó unos segundos mirando al suelo y de repente se irguió, atrasó un paso y levantó la copa hacia él, haciendo un guiño:
-¡Brindo por ello¡ Y se bebió lo que quedaba .
- Acércate – Lo llamó Jesús y aquel se arrimó de nuevo
- Hay un fuego superior al del vino, el del espíritu; y una compasión mayor que la del licor, la del alma ¿Entiendes?
- No, no entiendo mucho.
- Acuérdate del brindis, y de mis palabras…Quizá lo entiendas.
- Me acordaré de ti, seguro… – contestó sin dejar de mirarle; le dio dos palmaditas en la espalda, y se marchó sonriente a por más.
Jesús miró a su madre sentada a su izquierda, sonrió, y volvió a mirar a los que festejaban y danzaban alegres al son de timbales y cítaras.
Sep 08 2009
A mis hijos les gustan las hamburguesas, les gustan mucho, y yo también me las como enteras, como ellos, con patatas y Ketchup.
Una temporada salíamos casi todos los fines de semana a comernos una, en Macdonals o en Burguer King, admitiendo la calidad de los alimentos. Y entre semana alguna vez se encaprichaban y cogíamos el coche, siempre estaba a punto, y nos llegábamos para cogerlas, traerlas a casa, y comerlas ante el televisor viendo una película. Ellos estaban contentos, y su madre y yo también.
Fueron buenos tiempos pero cambiaron. Perdí hacer horas extras en mi trabajo; bajaron las rentas que percibíamos de herencias; y las necesidades de los chicos empezaron a ser más costosas ¡ Ellos crecían!: sus ropas, (pantalones, camisas, camisetas, anoraks) y calzados eran más caros, y los libros que necesitaban, y las actividades extraescolares y, además de lo ajeno a ellos, sus gustos también cambiaron: querían de vez en cuando un disco, o un cartucho para la game boy, o una nueva consola; necesitaban tinta para la impresora, un instrumento musical (más que una flauta, una trompeta y un teclado), y una bicicleta más alta: las rodillas les rebasaban la cintura cuando pedaleaban.
Tuvimos que cambiar el hábito de las hamburguesas y un sábado por la tarde hablé con ellos para explicar y dejar las cosas aclaradas:
“chicos –les dije- en adelante papá no puede gastar tanto en salidas por hamburguesas. En adelante iremos si queréis, una vez al mes. Y eso sí, las comeremos donde queráis vosotros. He encontrado otro sitio donde las hacen buenas, las sirven con abundantes patatas, y la cocacola la sacan en bote y un vaso de cristal para beberla. Si queréis podemos variar los sitios de comerlas”
Dijeron “Bien” sin más, e insistí: Un al mes: “Bien papá”.
Y para que entendiesen mi inteligencia paterna les informé añadiendo:
“Podemos ir cuando queramos, eso sí. Si un mes queremos dos veces, al siguiente no iremos ninguna; y si queremos estar tres meses sin ir, después tendremos cuatro seguidas, en verano por ejemplo, o en invierno, o dos y dos. Y si queréis, podemos guardarnos el dinero de las hamburguesas y comernos un filete, un arroz…O cualquier otra cosa.”, “Vale. Vale papá. Bien”, contestaron mirándome sentados en el sofá esperando que terminara, y entonces callé.
Me di cuenta (gracias precisamente a la inteligencia paterna) que los ilustrados perfectos eran ellos, y no yo tratando de explicar que lo soy, y que ellos también podrán serlo.
Una cada mes, estaba claro ¿Acaso importaba cuándo o dónde la comiésemos?
Fuimos muchas veces, improvisábamos sitios, buscábamos, conjugábamos nuestros olfatos, e íbamos donde nos parecía agradable y limpio. Y nos sentábamos a comerlas.
Ellos se reían, se reían de muchas cosas, de casi todo ¡Del mundo!, y me hacían reír a mí, que de vez en cuando les recordaba que con los cubiertos no se juega.
Reíamos las hamburguesas, los filetes, las ensaladas, los postres, incluso las croquetas de bacalao que alguna vez comimos.
Y al final me di cuenta: sin duda, de los que son como niños será el reino de los cielos. 10 05 09
Sep 01 2009
A mi amigo Eladio le han quitado en un juicio rápido el piso, el coche, la furgoneta, los muebles del comedor, el televisor, el lavavajillas y el microondas, además le pusieron en una lista de morosos que le impide cualquier crédito.
Las cosas iban bien, salían muchos trabajos, lo mismo obra nueva que pequeñas reformas, y se metió en todo “El director de la sucursal dice que es mejor pedir más, para amueblarlo y para el coche también – me comentó- …Nos han dado dos visas con dos mil euros cada una…Y en el corte inglés ya ves, que pague en sesenta mensualidades lo que necesite”
Pero la obra fue parando hasta no tener casi trabajo.
La última vez que nos encontramos hace unos meses, ya me dijo “…Si pago el autónomo no comemos…Y gracias que a ella le salen horas de limpieza…”
Y ahora en vez de subsidios tiene deuda.
La familia les está ayudando, ya tres meses, pero claro, comer, vestir, los niños, el alquiler, el coche que necesitan, a nombre de su hermano…Tampoco son magnates…
El bueno de Eladio…Tenía gana de tener pistola, de foguero o con balas, decía, y atracar al banco.
Ago 23 2009
Lo que hace un astronauta en el tiempo libre.
- Could you see Le decía uno al otro “ ¿Quieres mirar?”
- Es mi esposa (traduzco directamente del inglés) mira, está regando el jazmín que plantamos en el primer aniversario, está más alto que nosotros, lleno de flores, por la noche perfuman el salón…
¡Mira, ese es “dog”! Siempre detrás de ella, donde va, allí va él moviendo el rabo…”
Están en horizontal flotando panza arriba embutidos en sus trajes inflados, ante la pantalla panorámica, mientras trescientos kilómetros abajo Nataly ha salido a regar el jardín, distrayéndose de la cocina llena de utensilios de pastelería, que está colaborando con la charity schopp del pueblo en organizar una recaudación para gente necesitada.
Afuera la temperatura es de ciento cincuenta grados bajo cero, el sonido de la nada se concentra alrededor de la nave, pero en esos momentos de relax, íntimo, piensa en Marc, estará en la cuna casi seguro, a la sombra en el porche, durmiendo, quizá soñando que vaga por el infinito buscando a su padre…
Ago 20 2009
Estirándome la piel de las mejillas hacia los oídos muchas arrugas desaparecen, lo compruebo ante el espejo.
Me veo mejor. Diría que con diez años menos.
Si me quitase las canas, si las tiñese, y depilara las cejas y estirara la frente un poco hacia las sienes ¡también desaparecen! Quizá más de diez, tal vez doce.
Podría hacer ejercicio, cuidar el cutis, hacerme un lifting…Y llegar a catorce…
Rosa me vería mejor, sin duda, le gustaría más.
Tiene veinticinco, yo cuarenta y cinco, pero si quito diez, veinticinco treinta y cinco, ya está mejor.
Me gusta como trabaja, y creo que yo a ella, se contenta con un salario modesto, entra puntual, a veces hace horas sin cobrarme, y es obediente.
Si consigo doce podríamos estar en veinticinco treinta y tres…Y si fuesen catorce, veinticinco treinta y uno…! Sería ideal!
Estoy decidido, buscaré estilista y un gimnasio, y lo haré, intentaré quince.
De verdad Rosa me gusta, es más, le quiero pedir ser mi esposa y si acepta, ponerle la alianza que heredé de mi madre.