Entradas para la categoría 'Diario'

Ene 29 2009

Me ha parecido oír.

Publicado por Ciertamente en Diario

Me ha parecido oír abrir; un sonido impreciso, podría ser un tecleo ¿Hay alguien ahí? ¿Alguien me está leyendo?

…¿Seré yo que oigo abrir y entrar por todas partes? Como si fuese aire.

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Dic 07 2008

Ir y volver aquí

Publicado por Ciertamente en Diario

Me voy, ahora a terminar de hacer cocas valencianas, son una comida excelente, que  me salen buenísimas y ya tengo la masa media hora inflando tapada con toallas para que tengan calor, y estará apunto, pero no es eso, aunque me fuese a otro sitio, a pasear al mercadillo medieval que han montado para ambientar estos días festivos por ejemplo, o a mirar el mar, incluso a escribir, siempre regreso, siempre vuelvo al mismo sitio, siempre es un ir y venir, y me alegro, en el fondo estoy contento de regresar después aquí.

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Dic 04 2008

Sin cavar.

Publicado por Ciertamente en Diario

He decidido ponerme a cavar tengo prestado un huerto y si quiero puedo labrar, plantar, y cultivar hortalizas o frutales, y llegado el momento de la cosecha recogerla, comer y compartir, o venderla o regalar. Además hay disponible agua y abono orgánico de animal gratis.
Mientras escribo, mejor dicho, cuando dejo de hacerlo quiero decir, entre texto y texto ir y cavar para distraerme, ejercitarme, experimentar y admirar a la madre tierra, y recoger después los frutos ( además hundir las manos en la tierra seca o mojada, embarrarme, luchar contra las plagas…arrancar las malas hierbas, etc. Cuidar lo que es un huerto).
Pero a parte creo que los hombres, excepto los impedidos, todos deberían para serlo aprender y experimentar cavando algo, lo que sea, una zanja, un sembrado, una acequia, una fosa, y tratar que nunca sea una tumba, menos la propia.
Levantar la azada y con fuerza bajarla para hundirla en la tierra y sacar, arrancarle un trozo y apartarlo o golpearlo para romperlo y volverlo a dejar extendido.
Todos deberían, los que se tengan por tales, cavar, cavar lo que sea, pero un buen rato o un buen trozo. Un hombre que no cava, que nunca ha cavado, que ni siquiera ha pensado en hacerlo, no señor, en mi opinión no lo es, no es tal.

Es más creo que las mujeres deberían, antes de elegir a un hombre, preguntar y asegurarse, si hiciese falta ¿Estaría dispuesto a hacerlo?

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Nov 12 2008

Dubitación momentánea sobre el blog y un servidor

Publicado por Ciertamente en Diario

Cuando llegué a pensar que el blog podía ser un problema, una obligación, una presión más, me dije ¡Que le den morcilla al blog¡ Y así de pronto sin más estuve dispuesto a dejarlo ¡Hasta ahí podíamos llegar¡ ¡Bastante lucho contra los míos como para encima tener que abrir más frentes de batalla¡ Ni hablar.
El caso es que poco después me lo replanteé: si es al contrario me dije, si lo hice por placer, para el placer, y para pregonarlo, para verter en él cuanto hiciese falta, para desahogarme de manera placentera sin tener que dar explicaciones a nadie ¡Pero si es tabla de salvación¡ ¿Para qué lo hice si no? Y cambié la intención de nuevo cuando al final, entre tanto barullo definí una línea dividiendo las bases: lo que era, de lo que no era. Las resumo así:
Sufrimiento cero. Parálisis cero. Bloqueo cero. Preocupación cero.
Placer por escribir más uno. Placer de dudar más uno. Placer de pavonear un poco, más uno. Placer de distorsión, otro. Placer de compartir más dos.
Al final, todo en un momento, decidí que sigo, que qué narices si es una suerte que haga frío o nieve o llueva o pasen meses.

Lo que importa es el instante, poder escribir cada momento y guardarlo o entregarlo para cuando una visita llegue.
Y concluí que espero seguir un buen rato aquí escribiendo, complaciente o como sea, con los que quieran.

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Nov 08 2008

Merienda y escritura

Publicado por Ciertamente en Diario

Dos de las cosas que más me gusta hacer son escribir y merendar, si bien la escritura es la que menos complicación y más placer me aportan.
A veces cuando me pongo a preparar la merienda, hacerme el café con leche, tengo que fregar un vaso, o vaciar ya que estoy el lavavajillas, o peor aún, despejar el banco de la cocina de calderos, sartenes o restos. Pero eso no es todo, no pocas veces cuando vierto el café recién salido de la cafetera o la leche desde el brik, se derraman uno u otro y tengo que limpiar antes de salir a la mesa con las galletas y sentarme tranquilamente a tomarlo. Y no pocas veces cuando voy a coger la bayeta del fregadero está sucia y pringosa. Cuando estoy relajado y de buen talante, sin hacer ascos abro el grifo, echo jabón, extiendo y desenredo el paño y lo lavo frotándolo contra si mismo y contra las manos, hasta que queda limpio, con la aspereza natural del tejido, y se la puede tocar sin que se queden las manos grasientas y pegajosas. Muchas veces lo hago así, empleo cinco minutos en ello, pero al ir a sentarme a merendar la satisfacción de tener el banco y sobre todo la bayeta limpios, por una decidida y adecuada intervención mía, me hacen sentir una doble satisfacción.
Otras veces, no me importa confesarlo, el talante me traiciona o el genio me saca las malas ganas de hacer nada, y con las puntas de los dedos de una mano, evitando mancharme las palmas, la cojo y la paso por donde cayó el líquido, y tal como la cogí la tiro de nuevo al fregadero, más sucia que antes, encima de lo que haya.
Cuando escribo sin embargo no ocurre nada de eso, con una ceremonia sencilla, tomar el portátil, la carpeta con folios, y dos bolígrafos, me voy al balcón o al despacho y nada hay que me moleste, ni manche, ni disturbe, ni obligue. Escribo lo que quiero y muestro de ello lo que me da la gana, disculpen la expresión que parece jactanciosa, sin nadie me pida ni impida y sobre todo, lo que más me gusta, mientras lo hago el apetito va aumentando. Después de varias horas de escribir vuelvo a pensar en la cocina y en el alimento.
También es verdad que me gusta hacer la cena, y eso sí, mantengo una dinámica muy distinta a la que empleo en la merienda. Cuando hago la cena antes de empezar propiamente a manejar la comida, me empleo en la limpieza previa, despejo el banco, limpio la bayeta y la paso si quedó manchado de la merienda, vacío o lleno el lavaplatos, friego lo que haya quedado en el fregadero, y una vez todo ordenado aseado y despejado, me pongo a elaborar los alimentos.
Reconozco que vivir así, merendando bien, cenando y escribiendo, es una suerte que puedo disfrutar y una dicha que algunos no saben ni pueden aprovechar.
Pero sobre todo, al margen de la comida, lo más hermoso que me ocurre es sentarme con la pantalla o los folios en blanco, e ir vertiendo, sin manchar, ideas o sentimientos que limpios o sucios, ni pringan ni dejan manchan.
Hay otros menesteres, y ya termino, que también producen placer y bienestar, en los que aunque se vierta, se ensucie incluso pringue, la madre naturaleza los hizo incuestionables, y saludables, cuando no indispensables. Pero esos merecen otro tratamiento.
Termino ya pero quiero aclarar que en mi caso, tanto los placeres como los sinsabores, cuando los escribo, cuando los intento narrar, ganan y nunca pierden.
El sabor que dejó ya lo tomó el cuerpo o el alma, el corazón o el cerebro, pero al escribirlos, quedan presentes y tal vez frescos para que de nuevo de alguna manera, vuelvan y nos alimenten o nos animen. La comida o el beso de ayer nos dejarán cuanto poco un recuerdo, y de tenerlo escrito, sin duda nos ayudará y será un aliciente para ir de nuevo a buscarlo.

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Nov 06 2008

A veces un texto

Publicado por Ciertamente en Diario

“Por la cual razón espero se encuentre todo de su conformidad y entienda que a veces cuando la recién enviada paloma augura, el mensaje ya ha llegado. Antes de lo esperado, antes que la mensajera volando él aparece.
En cualquier instante llega y no hay tiempo que perder, hemos de prepararnos…”
Les digo esto para que se den cuenta de qué clase de escritos me toca componer y recomponer sin saber qué tienen ni qué quieren, ni de dónde salen, ni a dónde van ¿Entienden? ¿Lo complicado del tema?

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Nov 06 2008

Mira que si saliese bien…

Publicado por Ciertamente en Diario

Estoy pensando en irme a Estados Unidos de América. Obama lo ha dicho y prometido mil veces en campaña “Sí, podemos” “Yes, we can” y hoy en su primer discurso ha dicho más “…América será la nación de la democracia, la libertad, y las oportunidades…” Para mí sobra, con que sólo hubiese dicho lo de las oportunidades me iría.
Os lo digo para que os deis cuenta paisanos ¡Que ofrecen además democracia y libertad¡
¿Os animáis? ¿Alguno que quiera y nos vamos a medias?

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