« Para dejar de amarte     Error en televisión española »

Sep 14 2008

Semana callada.

Publicado por Ciertamente at 9:39 en general

Voy a un monasterio a practicar unos días lo que los monjes allí practican a diario, el silencio. El escueto silencio del claustro, o el quieto de los árboles, entre los múltiples de los cantos de salmos matutinos, o de los pájaros; el sin ruido manso del pan y el vino, el inquieto de la llama en el cirio, el conciso de la capilla en el ocaso, o el poderoso del sagrario en cualquier instante. Quiero escucharlos, y los silenciosos ecos de las entrañas. Voy a intentarlo.
Tal vez pueda contemplar, tal vez recordar, u olvidar. Tal vez hundirme al sueño de no existir si no para hacer y callar. Lo importante a veces resulta lo de menos decirlo, es vivirlo. Quizá escribirlo.
Hasta luego amigos. La última semana de Septiembre espero estar de regreso. Adiós.

4 Comentarios to “Semana callada.”

  1. mjel 22 Sep 2008 a las 19:47

    Está bien lo de la reflexión. Ya nos contarás a la vuelta cómo le sacas partido a ese silencio. Un abrazo, amigo.

  2. ciertamenteel 25 Sep 2008 a las 19:42

    Querida mj, el asunto de la reflexión es lo que me trae de cabeza contestar, si trato de extraer alguna. Resulta que no hay reflexión, ojala pudiese explicar una.
    Por cierto el que quiere pude hablar en el desayuno, en la comida, en la cena, en los pasillos por el claustro, y atravesando una puerta que siempre se puede abrir, llegar al centro del pueblo, y charlar lo que quiera. Hay farmacia, varios bares, hoteles, museo, tiendas, parques, etc. El que habla poco es porque quiere.
    Lo que hice varias horas, eso sí, fue contemplar en cierta medida el misterio de amor, que se dice, de Dios por el corazón de los humanos, aunque no pueda dar explicación. Y eso en silencio.
    Además, otras tantas horas sin preguntar, optimizando los sin ruidos, miré como creyente algunos de los hechos de la vida de Jesús ¿Era necesario morir así para resucitar? , y pensé, casi concluyendo a nada, lo dotado que está el corazón de las mujeres y los hombres para amar, de manera excepcional, y en la poderosa capacidad que también ostenta, de dañarse y odiar.
    Tomé unas medidas, hice cuatro cálculos, sumé resté y multipliqué, y me salió ecuación cero. No entendí casi nada. Bueno sí, que tenemos esa capacidad excepcional en cada uno de nosotros tan grande, que podríamos hacer felices a cien, quizá a mil con solo el amor de uno. Y que otro pude atormentar y causar daño a otros tantos cientos.
    Y que ese uno puede legitimar la salvación de la especie ganando por diez a cero amor contra odio. Rescate, liberación, transformación, se le puede llamar como a uno le de la gana.
    Y poco más. Comida buena, casera, y abundante. El hospedaje diría que limpio, sencillo, y económico. Personalmente no lo califico en general como austero, diría comedido.
    Espero en el blog contar algo más de la experiencia, pero en cualquier caso, es una suerte saber que estás cerca, y te dejas leer de vez en cuando. Querida MJ, un abrazo.

  3. mjel 28 Sep 2008 a las 22:41

    Sí, me paso de vez en cuando por tu espacio, aunque no siempre te dejo mensaje. Me alegro de que la semana callada fuese bien y saludable. Respecto a las cosas que no entiendes… no eres el único.
    Veo que hace ya casi un año desde que comenzaste el blog. Deja que me adelante a felicitarte por ello. Felicidades!!! Abrazos.

  4. ciertamenteel 08 Oct 2008 a las 15:06

    Gracias mj. Si no me da un patatús creo que continuaré, ya sabes, los tipos así que no podemos dejar de escribir lo que sea…ponemos un blog y no lo dejamos ¡ Un abrazo, hasta pronto. Salud y suerte

Deja un comentario