Ago 18 2008
Poesía sumergida
Esta mañana antes de las ocho la luna se veía redonda y blanca, le faltaba un poco para la redondez completa; está empezando el cuarto menguante, ayer o anteayer estaba llena.
La luna enigmática de agua, esta mañana.
Hace tres noches estaba muy cerca de llena, pero un arco negro la oscurecía, como si fuese un eclipse, más de la mitad de la esfera.
Miraba desde el balcón de casa, pero no dije nada para no incitar preguntas ni distraer. Dentro, en el comedor, todos estaban tranquilos ¿Para qué iba a inquietarles?, “Mirad, más de la mitad de la luna, está ennegrecida…”.
Ellos verán otras cosas –Me dije- , otros días. Similares acontecimientos, o más extraordinarios.
Miraban la televisión unos, y estaban en el ordenador otros. Todo estaba en orden. Yo escribía y miraba la luna.
Sumergido en un poema.