Mar 30 2008
Un catedrático y un aprendiz
Desde hace dos semanas estoy recibiendo clases particulares de un catedrático del oficio de escritor. A nadie he oído el título, se lo puse yo, por lo que vi y oí; porque medité cada una de las reuniones y me sorprendí del caudal de conocimientos tan grande que en poco tiempo me transmitió. Una cátedra sin desperdicio para mí solo, cada semana.
No puedo hacerle trampas, desde el primer día me lo advirtió “ usted tiene que trabajar…si no trabaja no hay lugar a reunión semanal comprometida…”, como se dice coloquial mente, la pelota está en mi tejado, me toca recogerla : si trabajo, si hago cuantos ejercicios me encarga, la pelota baja al alcance y podremos jugar. Ni lo dudo un minuto…iré por ella despacio, cuidando no romper ninguna teja.
La suerte está echada me digo algunas veces, la moneda ha caído en la alfombra, puedo elegir cruz o cara, se ha quedado de perfil, puedo mirar y soplar la tirada favorable. Si quiero he ganado. Ahora o nunca. Aprendes o te olvidas, me digo, trabaja o abandona.
Queridos amigos del blog y de fuera, quería compartir con vosotros y brindar por la nueva etapa de suertes, como decía, de tener un catedrático en casa.
Si no aprendo el oficio será que no tuve bastante gana o valía, no descartemos razón ninguna, porque maestro, os lo aseguro, tengo uno de los buenos, de los que enseña sin guardarse mapas, caminos y atajos, puentes y oteros desde los que se llega y ve sin duda, el buen oficio.
Si fuese el caso queridos amigos, lo sabríais enseguida, os escribiría aunque siguiese siendo parco, abstracto, o falto de lumbreras y oficio. Si no se me congelan los dedos, os lo escribiré para decíroslo.
Si todo sale como es de esperar tampoco os dejaré de decir cómo marcha todo. Viento en popa o racheado, olas en contra, tempestades o calmas con sol o luna. Os dejaré ver sin más, que aún escribo; que todavía el bicho no ha salido, el que penetró un lejano día y acostumbrado ya, sigue mordisqueando con intención mi alma poética, “ sal y rabia, sal, sal afuera…dibújate, dibújame, dibújanos, con palabras…” Mi querido bicho.
A mis amigos se lo digo abiertamente, y a vosotros : quiero ser escritor, el mejor si es posible, no por afán de fama, si no por la escritura, no por los aplausos o premios, si no por el valor de lo escrito. Haré todo lo que pueda por conseguirlo sabiendo que me conformaré con lo que quede, con lo que llegue a ser, con la obra que haga, si mucha si poca, si aceptable o si mediana, lo que hay, eso hay. Pero no me importa decirlo, quiero ser bueno aprendiendo y después mejor escribiendo.
Queridos amigos saludos a todos, brindemos.
Qué bello es leerte!, llegas lejos cuando aclamas a los cuatro vientos, la grandeza de tu deseo. Bien sabes, eres genial.
Margarita.
-Gracias Margarita.