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Mar 28 2008

Por no medir

Publicado por Ciertamente at 10:13 en Inflexiones

Y porque acostumbro a no medir, cosa que debería, quiero compartir también otro texto que encontré esta mañana; lo escribí hace unos veinticinco años, y leído y releído cientos de veces, no encuentro apenas qué cambiar o añadir.

 

Llegaron preguntando, con cara de caballo sonriente mostrando los dientes; se quedaron en el pasillo común sin entrar en casa, eran dos justificándose, dándose fe mutuamente; al otro lado de la puerta, en casa, yo solo.

-Buenos días, disculpe, sólo queremos comprobar quién es usted.

-Pasen, entren - les dije

-Gracias, aquí estamos bien-

-¿Quien soy yo? no lo sé - les contesté dudando mirando al suelo.

-¿ Pero hombre, cómo no va a saber quien es usted? , me dijeron sorprendidos,

-a ver, ¿cómo se llama…su nombre?

-Antonio…- dije levantando la cabeza para mirarles.

-¿Tiene su documentación, nos la puede enseñar?

-Sí, se la enseñaré, un momento. Les contesté y fui a por el carnet de identidad.

-Bien- comprobaron leyéndolo y añadiendo - ¿la casa está a su nombre?

-Sí, - Respondí seguro- mía.

-Pues ya está amigo, es suficiente; ya lo sabe, ya sabe quién es ¿ lo ve? me dijo sonriente satisfecho señalándome en el cuaderno que llevaba un renglón con mi nombre completo .

-Sí, claro, claro, gracias.

-No tiene importancia, quede tranquilo, a veces uno se marea. Que vaya todo bien. Buenos días.

Despidiéndose se fueron tranquilos con el trabajo bien hecho y, convencidos, sabiendo quien era yo.

A mi me dejaron también consciente de que estaba todo correcto cuando cerré la puerta, el asunto era evidente, y aún así me quedé insatisfecho preguntándome, y aún sigo haciéndolo, como si no hubiese entendido algo tan sencillo, quién soy yo.

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